Joy Gresham, cuyo nombre de
soltera era Helen Joy Davidman, provenía de una familia judía, atea y comunista,
se había casado a los veintisiete años con Bill Gresham. Tuvieron sus dos hijos
en rápida sucesión —David, nacido en 1944, y Douglas en 1945— pero no todo
andaba bien en el matrimonio. Bill Gresham era un alcohólico y un mujeriego
compulsivo. Devastada al descubrir una nueva infidelidad de su esposo a escasos
seis meses del nacimiento de Douglas, Joy tuvo una experiencia religiosa en
1946.
´´Todas mis defensas —las murallas de
arrogancia, certidumbre y egoísmo que habían ocultado a Dios— se derrumbaron...
y entró Dios´´ -Helen
Joy Gresham
Al principio, Bill
Gresham acompañó esa nueva etapa religiosa en la vida de su esposa, pero pronto
declaró que no era cristiano y que probablemente nunca lo sería. Además, admitió que
le había sido infiel una vez más. En febrero de 1951, Joy puso fin a la
relación física con Bill Gresham, al tiempo que florecía la correspondencia con
C. S. Lewis, iniciada en enero de 1950. Joy y Lewis nunca se
habían visto en persona. Mantenían hasta entonces una fluida relación
epistolar, inspirada por la obra literaria y los libros sobre cristianismo de
Lewis, por los cuales Joy se sentía fuertemente atraída.
Joy se trasladó de su nativa Nueva York a Inglaterra en septiembre de 1952, y allí
conoció personalmente a Lewis. Regresó a Londres donde se alojaba, pero semanas
más tarde, Lewis la invitó a un almuerzo en el Magdalen College, Universidad de Oxford.
No fue hasta que le fue rehusada
a Joy su residencia en Inglaterra a comienzos de 1956 que Lewis decidió casarse
con ella para que pudiera permanecer en el país. La ceremonia civil que unió a
Joy y Lewis, acordada íntimamente en principio como un «matrimonio por
conveniencia», se celebró el 23 de abril de 1956, y se mantuvo en secreto.
En diciembre, Lewis decidió
revelar su casamiento del mes de abril, y sin dar ningún tipo de explicación
adicional, anunció en el ejemplar del periódico The Times publicado
en Nochebuena:
Tuvo
lugar el matrimonio entre el profesor C. S. Lewis (del Magdalen College,
Oxford) y la señora Joy Gresham (actualmente paciente en el Hospital Churchill,
Oxford).
No hay comentarios:
Publicar un comentario